miércoles, enero 28, 2009

Joven entra a clínica por una bola en la boca y sale con tilín circuncidado!

Imagine usted que una de esas mañanas terribles, digamos un Lunes, si, un Lunes aberrante de comienzo de semana, usted despierta con tremendo absceso en la boca, una pinche bolota que le espanta y que le avergüenza terriblemente y llama a su oficina. Después de inventar lo que usted quiera (no va a usted a balconearse sólo diciendo que trae boca de rana), se tiende cual rayo a su Benemérita Unidad Médica Familiar para ser tratado por su bola en la boca.

Usted llega, habla con la nada amable enfermera que de mala gana le pide su carnet del seguro, lo pesa, lo sube, lo baja y lo sienta a esperar porque no tiene ficha y ni modo, a soplarse media mañana con el hocico cada vez más colgante y a parte todo, tiene que aguantar la carota de espanto que no le quita de encima el niño jodón que va con su madre embarazada. Usted no sabe donde meterse y de pronto, la voz de rinoceronte de la enfermera le pide que pase al consultorio.

Usted entra y la cara del doctor con el entrecejo fruncido y la boca volteada, reflejan lo mal de su absceso bucal. El galeno lo revisa, casi-casi le quiere tomar fotos pa enseñarle a sus otros colegas el caso del hombre elefante, pero se contiene y después de esculcarle los ojos, narices y orejas, lo manda de inmediato con el especialista en el tercer piso.

Y ahí va usted, caminando casi de lado por su bola en la boca y llega con el especialista que, previamente avisado, intenta no fruncir el entrecejo y no voltear la boca ante su presencia y mejor lo ve de lado. Saca casi de inmediato un diagnóstico y en menos de cinco minutos ya lo encueraron, le pusieron la batita esa como de papel con las nalgas al aire y una enfermera ya le está preparando un suero con solución salina por si las dudas.

Usted, obviamente está mas sacado de pedo que Fox en todo su sexenio, y mejor se relaja y se hace pendejo en su camita de hospital, (como Fox en todo su sexenio), viendo en su entorno el trajín de las enfermeras, las camas vecinas con sus respectivos ocupantes igual o peor de madreados que usted. El especialista llega, revisa la tablita colgada al pie de su cama y garabatea unas anotaciones. El suero lo hace orinar cada 10 minutos y nada más se pregunta que diablos pasará con usted y su bola en la boca.

"Lo tendremos en observación por un par de horas, señor"

Eso es lo único que atina a decir el doctor. Después de ese par de horas y de que le fueron a revisar en varias ocasiones, un grupo de camilleros van por usted y lo ponen a rodar; lo sacan al pasillo y lo conducen a un elevador. El doctor llega nuevamente y le pone una inyección que lo apendeja al grado de sentirse pacheco y dos rayitas más arriba. No se preocupa -está en buenas manos- Sus ojos se cierran y se hunde en efecto del tranquilizante.

Horas después usted se siente muy madreado, aturdido y en otras sanas palabras, muy apendejado. La boca está seca; quiere agua, mucha agua. Se trata de mojar los labios con su lengua pero nada. Sin querer siente que la bola bucal, razón que le impidió ir a trabar esa mañana, sigue ahí. Bueno, igual y es que usted se acostumbró a la chingada bola y esta sientiendo lo mismo que al pobre wey que le cortaron un brazo -aún lo siente- Tal vez es lo mismo, pero... algo anda mal.

Se quiere mover para recostarse de lado, pero un agudo dolor en la zona genital le impide hacerlo. Que diablos, ahora ya hasta una infección en las vías urinarias le causó el pinche suero aquel. Pero no, eso no está bien. Con esfuerzo quita la delgada sábana que le cubre el cuerpo y con más esfuerzo se sube el camisón de papel para verse los genitales, particularmente el pene que sencillamente no soporta. Ahora, justo ahora la bola en la boca le empieza a doler más.

Con ambas dolencias a penas controladas usted revisa su tilín que por alguna extraña razón, yace envuelto en una delgada venda casi transparente. Usted está que se caga de miedo y comienza a quitar el vendaje mientras aprieta los dientes para ahogar el grito de dolor que le causa el desprendimiento del vendaje sobre la piel. No lo puede creer. Ese no es su compadre del alma, ese no es su mejor amigo con el que solía jugar (y no soltar) desde que era adolescente. Este ya no parece trompa de elefante sino algo extraño, algo que, de por sí, se ve bastante desprotegido.

De pronto el doctor llega en compañia de una enfermera, y esta casi le da un manotazo cuando lo ve a usted, lector anónimo, queriéndose quitar las vendas. La boca la tiene tan seca que no puede emitir sonido. El doctor y la enfermera se ven satisfechos, más satisfechos todavía cuando la enfermera, con sus respectivos guantes quirúrgicos, le retira las vendas. Sus rostros ahora se ven complacidos y una ligera sonrisa en la cara del galeno que muy es su pose se atreve a decir:

"Señor, la circuncisión ha sido un exito!"

Que, que!!!! Si yo venía por un absceso en la boca!

Esto señores, le pasó a un pobre muchacho en Tailandia, pero a mi me pareció más ilustrativo si se los exponía de este modo. Al afectado le pagarán por el error como unos 1200 usd, que a fin de cuentas no cubrirá, ni podrá devolverle el amado prepucio, pero tal vez si le cure "la bola en la boca" con un mejor doctor!

Salud doctores!

6 comentarios:

  1. :S

    No se si reirme o no... :P

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  2. Yo creo que el afectado no rió mucho, no crees?

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  3. Me enteré de esta noticia hace un par de días en mi programa de radio favorito...el afectado fue un niño tailandés de 12 años y se atribuyó el lamentable error a falta de comunicación entre el médico y la enfermera. ¿Estaban enojados o es que acaso hablaban dialectos distintos?

    El pobre infante va a quedar traumado...el doctor va a terminar diciendo que ese niño no supo expresarse. ¿Pero no es su responsabilidad ver bien cuál es el diagnóstico?

    Tengo entendido que las sanciones pueden llegar a los US$2.000 o dos años de cárcel para los responsables. Pero hay que ver un lado bueno...al menos ya está circuncidado. Saludos afectuosos, de corazón.

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  4. Será el sereno! Pero de que al niño le hicieron un favor, se lo hicieron. En unos cuantos años más lo agradecerá.

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  5. culebritorock1:15 a.m.

    deberia ver el lado amable no creen??
    almenos no le hicieron la jarocha man

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  6. Jaaaaaaajajajaj Pinche culebro! Ahora si me hiciste reir! Te imaginas! Conozco de un par que les valdría madre si los dejan mochos, pero no digo nombre, no sea que se me vayan a ofender ya sabes como son...

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