El brillo hipnotizante cegó por instantes;
los ojos iluminaron mis propios ojos,
y las ráfagas de sol ardieron entre mis dedos.
-Curva húmeda de media espalda-
Sabor a tabaco, ron y cerveza;
saliva dulce lubricante de sonrisas,
Caribe inmenso; testigo y proveedor de cobijos.
-Hombros cincelados y los dientes que se aferran-
La arena es lecho, el manto cíclope nos roza;
y toda tu te vuelcas en espacios que derrites.
Nuestra cera yace inmóvil; mezclada, serena.
Tus pechos son mar y mis labios lo contienen...

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